La metodología TPR, desarrollada por James J. Asher y cuyas siglas provienen del nombre en inglés (Total Physical Response) se trata de una metodología específica relacionada con la enseñanza del idioma extranjero.

Al aprender una nueva lengua, esta es adquirida cuando se ha conseguido descifrar el código, por lo que necesita también un período largo en el que trabajar la comprensión antes que la producción de esta lengua.

La metodología TPR relaciona directamente el aprendizaje de la lengua extranjera con la propia lengua. Tiene como idea principal la de que los alumnos estén involucrados en su totalidad (en cuerpo y alma podría decirse) en la lección y el idioma que están aprendiendo, por lo que la respuesta por parte de ellos al mensaje del profesor tiene que involucrar algún tipo de actividad física.

Aprende inglés con el método TPR

Existen dos formas de enseñar mediante TPR: la primera de ellas se trata del TPR instructivo, que consiste en usar los propios movimientos y gestos que se pide a los alumnos que realicen. El TPR educativo es la segunda de las formas y se basa en los movimientos y gestos que ayudan a representar y explicar algunas de las nuevas palabras o conceptos que estamos intentando enseñar.

El TPR educativo es especialmente efectivo cuando se usa para enseñar palabras que representan acciones, como por ejemplo «correr» (realizar la acción de correr ayuda a que el niño pueda tener mejor comprensión de su significado).